miércoles 7 de diciembre de 2011

Animales de deseo

Venid a mi encuentro como el lobo a
su presa, hambrienta de carne y sangre
que yo estaré esperando tu llegar...

Alimentaré mi mente y el deseo con tu cuerpo
y el placer de exhalar tu aroma y desesperanza,
te clavaré la mirada como la espina de la rosa
que es tierna pero hiere...
Rasgando tus vestidos y tu carne, me ceñiré
en tu sangre peligrosa...

Y tu estarás en mi manada cautiva de mi elixir
aullando. Seremos lobos en la noche de luna llena,
ancestros del futuro, y maestros del deseo
hambrientos de pecado, cobijados entre las
sombras negras de las noches...
Y en un pasar oscuro por el bosque, quedaran
los cuerpos y los restos del engaño
Sí el demonio nos induce...
Somos animales de deseo  heridos por
el ego....

1 comentarios:

Pienso , luego escribo , luego creo. dijo...

Así en el acto , el lobo fue corriendo al oír a la presa ,(la liebre gritando pidiendo ayuda), creyendo ser rescatada en realidad llamaba a su seguro fin. Quizás esperando ese llegar para no sufrir mas.
Alimentado el deseo y la razón , lleno de sus olores mortuorios recién florecidos , me dejaré mecer por el recuerdo de tu sangre ardiente , que mano con fuerza al morder con furia y hambre.
Tú estarás en mi , de ti he vivido , al oír tu grito , he renacido.
Mis fauces de noche parecen de plata.La sangre tatúa tu esencia en mi , yo soy ahora la presa.
Atravesando el bosque , solo los ores me guían , la oscuridad mas profunda en realidad esta en mi.
Allá ,atrás quedaron los restos de mi deseo hambriento , corriendo a rescatar he engañado , te he devorado.
Si el demonio nos induce es por que somos oidores del ego , animales por deseo , depredadores por tener que alimentarnos de otros.

La vida sin ego es la vida sin oscuridad, nuestra propia identificación de nuestro entorno.

Hermoso y cálido poema de esos oscuros y pasionales.

Saludos desde la época antigua.