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Volveré a las andanzas
en un glorioso mayo,
indagando en el frío
creíste vivir tanto sin estar al
lado mio!!!
Oh, deleites de tiempo insano
de placeres inauditos..........
son el viento del enojo de otoños
que me han dado democracia
al decir al pulir los estados de la paciencia
de los 30 años que se acercan como tropas
a la guerra.
Cuando venga vuestro ejercito a
buscar suplicas del pueblo.....
te tendré entre mis ojos
sueña al dormir por que no hay
una alabanza
El cielo se hará pesado, como huellas
en arenas, como reflejos en espejos
asoleados....
Entiende mi sentir!!!!
que etilícamente tiene ego en la mirada.
Exhala el aroma a cuerpos frescos llenos de rencor
¿Sí, te ha robado placer y no te han dado amor?
Me estoy envejeciendo, no logro entender lo
que calla mi mente desequilibrada al escribir......
entre almohadas se recuesta para odiar y expresar.
Te pervierto en estas letras mientras miro tus
vestidos, Si mi boca es la viciosa que vuelve a
las andanzas....
Me han despertados los sueños
deambulando en mi memoria en
un rito eterno y complejo he
cometido un sacrilegio
la oración entra en la mente
en la choza de mi cama,
en el lecho entre mis sabanas
el el calor del sexo sentido
Perdido en la lujuria vendo mi dignidad
el deseo de la muerte me incita a pecar
la virgen paga las culpas de la carne
ante el altar...
No es moda ni deseo, es el actuar de
mi instinto animal, que se carga ante
la existencia de la carne, de la sangre
que recorren mis venas...
Estaremos cantando salmos como
hebreos, cantos bíblicos
y adorándonos en el deseo,
y tu estarás en mi camino
En la hora de la muerte
en cada rosa viva
dejaré que el tiempo demuela y
en una devastada piedra oscura
escriban mi epitafio...
Entre el tumulto de los que
rodean ausente de la tierra te
buscaré entre la vida en el camino
de el siervo, entre el otoño
lúgubre que me amarra, siendo
Un peregrino voy de paso a paso
en un viaje del destino...
Yo Canto como el gallo al amanecer,
como suceso, como el azar,
como algo paranormal;
Como un perro ladra a la luna
y el ebrio deambula en zig zag,
un anima marca mi melancolía
una mujer inmaculada en el
crepúsculo en la cúpula
me han de despertar...
Rosas se marchitan y
el clavel trae consigo el
canto Helénico, el silbido
del viento, un aroma
de mujer.
Y yo canto en el nombre
de la danza oscura que perdura
un ataúd es mi guitarra que
rechina sus cuerdas,
tu cintura es la ternura
que me pone el cable a tierra.
Sonrió gobernado entre grandes
catedrales, en un presente,
en un pasado y como una bestia ruidosa
en la selva de cemento esculpo
cada momento...
Canto a la política al transantiago,
al medio día, a la capital
hago versos y poemas como
algo trascendental.
Mi corazón de luto está vestido
de amor por despertar, por opinar,
por mirar por ser cristiano
se ve entre estas letras el sofismo
universal, el canto monofónico
mi palabra en singular
Una flecha hace años
cayó en mi pecho,
no se hace cuantos
sólo se que hoy canto
a la luna llena de media noche
y mi alma entre el jardín y el rocío
de la noche, miran con reproche
la quietud, la pena de los rostros
que se alejan del camino enamorados.
Las rosas crecen con espinas que
se clavan en mi ser
que encantan y echizan, me hacen
deambular como el viento en otoño
sigiloso expectante de deseo y de amor
entre las sombras.
Sí, el ángel me ha marcado con su flecha
y para ti escribo hoy, para llegar a tu
silueta,
ceñirme entre tu sombra
sobre la hierba de el bosque
oscuro.
Llenas mi vida y me quitas el orgullo;
son lágrimas silenciosas en tardes agotadas,
es sangre de mis venas que queda derramada.
El pasado solitario se reune en los olvidos
y en alguna fecha futura se acabaran las ataduras.
Ahora por ti siento amor y se acaba mi dolor...
"Después de meses sin escribir hoy he encontrado a un Amigo que me incentivo a
volver a escribir."
Me quedo con mis días, entre las noches ardientes de la carne,
de la sangre y el umbral de mis temores....
Son mis últimos pasos que se escuchan despertar,
en el medio del deseo se han de clavar estas palabras,
pasajero errante estático y colapsado despierto desde
el polvo, de la arena y de la tierra al borde de "Delirio"
el colapso maldice mi pensar en un año estremecido
por sucesos perentorios.
Camino queda mucho, lo recorro junto a vos,
la desdicha va conmigo en la calzada solitaria,
en la avenida se escucha el pequeño vendaval...
Argumentos tengo muchos. Sí he gemido tantas veces,
te he pensado olvidar. Apartaste de mi vida humanista,
la lectura universal...
Me conviertes en pasajero de un libro estremecido
estallidos de mi mente son los pasos que voy dando
entre versos que me alejan del deseo de sentir de la
Muerte poética que incita a escribir.
Enigmas encerrados en pensamientos que
se tejen y entrelazan al mirar estas palabras.
frente a mi, astillas despedazan la esperanza que
atrae este espacio, son los versos las
palabras que escribo y van de paso...
He despertado de un silencio,
es un amor seguro el que me brindas
es un conjuro que despierta mi sentir,
el pensamiento entre la sangre que destilan
nuestras venas, observo tu humanidad y mis
labios te desean con dolor y ansiedad.
Tomaré entre el deliro de tus besos los suspiros
de la carne, robaré de vuestras almas el placer que
esta en la sangre.
Desvestiré tu piel desgarrando el pudor entre gotas
del roció me bañaré con tu sudor.
Besaré tu ser, te haré sentir
mujer, no tendré piedad al quererte
no me detendrá la muerte.
Yo viajaré por tu cuerpo llegando a tu vientre
inocuo.
Que mi lengua recorra cada margen,
cada curva destilando la pasión
acelerando el corazón...
Me convertiré en el pasajero de tu cuerpo
al ritmo del un dos, al vaivén de tus caderas
que me han de despertar.
Errante es la ternura destilada en nuestros brazos,
con los besos y el deseo ardiendo por la piel.
Mi Dios esta maldito. Y mi alma pécora te devora
en las miradas que se clavan en la pupila de un
perplejo azul que improvisa este cielo...
Como la melodía de un humilde
gemido frenético olvidado. Su
boca malvada me atormenta
y conjura;
Candente de deseos exquisitamente
violentos y rítmicos, su lengua en cada beso
me domina...
Es un alma pécora, una mirada fría y distante;
deseante son sus manos, las que recorren mi cuerpo
llenas del candente deseo peligrosamente bajan,
por mis caderas llenando de pecados mi alma
hereje, incrédula y safía.
Existencia bendita de orgasmos
exquisitos que freneticamente en un vaivén de caderas,
de movimientos suaves convulsionan nuestros cuerpos
fecundos en el lecho...
De tu boca escucho salir el rugido, un gemido, hipnótico
como canto de sirenas, es tu religión la que encandila
y me llena de recuerdo que hacen llorar que están en
mi cabeza, que me hacen escapar estallar en sensaciones
que al sentir tu cuerpo y aroma no puedo
calmar...
Ahora bien; tus labios, tu mirada, y tu cintura me arrastran
a la locura cada noche.
Sabes que eres cautivante administras tu encantos y me cubres
con tus velos sepulcrales y silencio senil armónico.
tu red recolecta los peces cada noche. Y yo quien seré ¿la sombra
de una historia?, de un minuto de tu fe quien mitiga tu placer...
Te seguiré creyendo, te seguiré buscando.
Si creo en la santísima trinidad, en tus caderas, tu mirada,
en tus labios y tu boca, en el sublime deseo en el te amo
que pronuncias con dulcura que se vuelve dictadura...
Escarbo los ultimos atardeceres,
escucho crujir en el crepúsculo
los lamentos de las tardes invernales;
el gran latir de un cardiaco agitado
por sus formas, entre arrugas del peñasco
hacen sentir las trompetas de la desgracia
acusatoria acumulada en los años de la culpa.
Sobre toda la porfía de mi vida, caerán las visiones
y el pecado que llamea en su imagen, en sus curvas
que despiertan aún sensaciones, de juventud ancestral
en la cual todos los años carecen de sentido por el
pánico del destino inmaculado; Carecen de dirección,
carecen de voz tus gemidos entre el dulce sepulcro
y la lapida de de mis años.
Ahora bien te veré en mis infiernos, seré el culpable de mi
vida , de no haberte escogido; seré yo quien te desprecie y
ponga años al olvido.
En la eternidad mi poesía, será religión, será partido, militancia,
critica y alabanza.
Pero quien domina sino la hembra con sus caderas los sentidos, con
su cuerpo y sus vestidos, el aroma de sus cabellos nos devasta
y nos excita; El vino exalta los sentidos, se burla de mi vida...
Una copa de mi vida me alienta escribir en este universo
algunos versos, ya cansado de sentir la inmortalidad de las
palabras, me hacen renovar la argolla en mi mano, como
quién renueva sus votos, provocando añoranzas, iré a misa
los Domingos para entender el paso de la era, aumentando inviernos
sobre inviernos recuerdos de la infancia, de las
hembras que pasaron por mi vida y mi crianza antes
de envejecer...
El vendaval había comenzado un par de horas
atrás, el viento azotaba la ventana y tu no venias.
el reloj agota mi conciencia, en el frío de este pueblo,
mientras a ratos la tierra se estremece, ¡ no deja de temblar!.
Se me agota la dosis de cigarrillos y café que tengo en el velador.
No habrán segundas partes una vez me dije...
¡Y ahora tu llegas a buscarme!, para estar esta noche junto
al calor de mi cuerpo. ¿Qué puedo pensar?.
Agonizan mientras te miro horribles momentos en mi pecho
ido el deseo latiendo de euforia, mi cuerpo pide estar entre tus piernas,
sin inmaginar cada segundo previo a tu llegada.
Ahora bien con la mirada fría de los amantes, sentados en el suelo
frente a la cama desolada, nos dijimos será la ultima vez que nuestros
cuerpos estén juntos, sin palabras nuestros ojos lo decían...
Ahí se dejo ver el orgasmo agonizante e interminable que maldijo
mi pielde tu esencia esa noche.
Sí tu apuñalaste mis sueños sin sentido de una vez rasgando las arterias
y como un puñal que desangra, desbordaste de mi el placer que buscabas
beber esta noche fría y lluviosa.
Ahora bien me das la espalda, hay silencio en el ambiente; No me arrepiento
de tenerte de esta forma tan limítrofe, mientras tu te vistes para decir el adiós
yo mi rostro sin expresión y con desazón miro en el espejo...
Vigilante en el pasado
desprendido como el tornado
escribiré mi nombre con la marca
de un nuevo año;
Hasta mas no poder,
en mi rostro inmóvil y perplejo,
cerraré el capitulo pasado en el
presente que me queda descrito
en las letras y vivencias de la red
y experiencia ...
El cielo se oscurece al amanecer en la gris
humadera incierta construida al paso
invisible que marca mis pisadas
¡y mis ojos! ¿qué han de ver en este ciclo?
Noches deseantes de mujeres en el candor de la
inocencia que a todos os fascina.
Es el ciclo natural el vuelo de las aves, el cambio
de vivencias, el día que nace, la muerte la experiencia.
Demasiado lo sabía que se trataba de instantes de dicha
elevado como el águila era yo quien debía entender que los
ciclos han de cambiar y el incipiente contacto con el mundo
me harán cambiar de condición;
Entre la demencia senil que me hace olvidar, a cargar sobre los
hombros los bastones de protestas que esconde en el lívido
deseo de tenerte otro otoño...
Toxico es el pensamiento que yo oculto en tempestades de los
bosques que cubren la vida, mi rencor en la ira de los cambios
naturales que experimento.
Al exhalar se eriza mi piel en espera de tu cuerpo volveré a
renombrarte y pondré precio a estos años...
Pdta: Escrito en mi cumpleaños.